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La mayoría de los expertos en nutrición se oponen a la idea de perder peso o adelgazar con dietas estrictas y restrictivas. ¿Cuáles son las formas peligrosas de perder peso? En este espacio las detallamos.

Formas poco saludables para perder peso

Usar quemadores de grasa

Esta es una de las modas mas engañosas que existen y promueve el uso de sustancias químicas y hierbas que tendrían el efecto de “quemar la grasa”. El problema es que no existen estudios para probar su eficacia, habiéndose presentado más bien muchos problemas con su uso.

La efedra o ma huang por ejemplo, fue prohibida en 2004 por causar ataques cardíacos, derrames cerebrales, crisis de presión alta y convulsiones.

Comer algodón

Sí, así como lo lee. Este es otro método sin sentido, pero a la vez muy peligroso. Consiste en deglutir trozos de algodón remojados en algún tipo de líquido, generalmente jugo de naranja. Lo que hace el algodón es ocupar espacio en el estómago y dar una sensación de llenura.

El gran peligro es que, al igual que cuando la gente consume compulsivamente cabellos o vegetales secos, se pueden formar bezoares o bolas de material extraño que pueden provocar obstrucciones intestinales.

Un parche o forro para la lengua

Este disparatado método se propone y practica por un cirujano en California, así como también en algunos países de América Latina. El método consiste en coser una membrana de material sintético a la lengua, que solo se puede llevar de cuatro a seis semanas.

El parche complica o evita la ingesta de comida por el dolor y la incomodidad que produce. El plan lo complementa una dieta líquida con muy pocas calorías.

Tomar medicamentos

Conocidas comúnmente como “pastillas para bajar de peso”, estas comprenden un grupo de medicamentos (por lo general, pertenecientes a la familia de las anfetaminas) que hacen que se pierda el apetito.

El problema es que estos medicamentos no se pueden usar por largo tiempo y así como actúan de inmediato, de inmediato también la persona vuelve a ganar el peso perdido al suspenderlas. Pueden además provocar nerviosismo severo, crisis de ansiedad y subidas bruscas de la presión arterial.

Los vómitos

Algunas personas creen que vomitando lo que acaban de comer va a disminuir el número de las calorías que ingieren y, por tanto, van a bajar de peso. Esta práctica es generalmente síntoma de un trastorno de la alimentación conocida como bulimia.

Por ello, las personas que lo presenten deben ser evaluadas para descartar o diagnosticar dicha enfermedad. Deshidratación, pérdida de sales y daño en el esófago pueden ser algunos de los efectos secundarios provocados por esta práctica.

Sudar excesivamente

Muchas personas piensan equivocadamente que la grasa que se acumula (por la gordura), contiene grandes cantidades de agua. Bajo ese razonamiento, piensan que si hacen que su cuerpo sude en cantidad (ya sea todo el cuerpo o  solo algunas partes), van a quemar grasa y perder peso.

Para eso, usan vendajes de plástico sobre el vientre o ropa de plástico. Obviamente, este método no va a ayudar con el control del peso y puede causar deshidratación y pérdida significativa de sales de sodio, cloro y potasio en el sudor.

Los métodos descritos son poco saludables y nunca deben ser utilizados como una pérdida permanente de peso por nadie, ya que los efectos secundarios son peligrosos y podrían dar lugar a consecuencias potencialmente mortales.

La mejor forma de lograr una pérdida de peso es mejorando los hábitos alimenticios y adoptando buenos hábitos como el ejercicio. Además, es conveniente ir de la mano con profesionales como nutricionistas, médicos y entrenadores físicos.

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